He descubierto un hecho agradable: soy alguien especial.
Soy especial porque me gusta House MD. Es cierto, a un montón de personas le gusta House MD, pero a mí me gusta de un modo especial. Y eso me hace ser alguien especial.
Soy especial porque a mi celular le puse un ringtone de Metallica. Cuando me llaman, todo el mundo a mi alrededor se da cuenta de lo especial que soy. Y ese ringtone significa mucho para mí.
Soy especial porque la ropa que me pongo es única y exclusiva, al menos eso es lo que dijo Falabella en un cartel gigante que anunciaba: OFERTA EXCLUSIVA. Y yo fui y me compré esa ropa EXCLUSIVA en un intento vano de volverme alguien especial. Por supuesto, muchos otros tontos se compraron la misma ropa y ahora todos lucimos idénticos pero en fin: así es la gente especial.
Soy especial porque, a pesar de que mi vida es una mierda, tengo ensoñaciones fantásticas que me entretienen montones cuando me hundo en mi dolor. Y vaya que pienso weas…
Soy especial porque pienso y siento y hago cosas retorcidas, tan retorcidas que el mismo diablo pasaría por inocentón.
En resumen: Dios me hizo una criatura especial. Creo que Él puso especial énfasis en hacer de mí alguien único y extremadamente común. Gracias Dios, por el horror de tu creatividad.